Como billete de 3 dólares

Hace apenas un par de días, Miriam publicó un interesante post en su blog acerca de papeles falsificados. Sí, aunque parezca mentira, hay gente que se dedica a falsificar papeles de carta. Por supuesto que si hay falsificaciones es porque existe un mercado para éstas; como comentaba en un post anterior, en nuestra época de niñatas cambiando papeles en el patio del colegio poco nos importaba si el papel era de marca original, de un licenciatario o impreso por el imprentero del barrio (en los 80s no teníamos impresoras láser color o chorro de tinta con calidad fotográfica). En mi caso, no tengo papeles en mi colección que tan groseramente fotocopiados como los que mostraba Miriam*. Pero sí tengo papeles truchos.
Y es que hay falsificaciones y falsificaciones. Las que yo tengo no son copias exactas de papeles editados, sino imitaciones de marcas o personajes populares. En las primeras épocas ya había clones de Hello Kitty y los Little Twin Stars:


Diseños que siguen vigentes hasta el presente, a juzgar por estos papeles que me trajo de Vietnam una amiga:


Otros papeles truchos incluyen imitaciones de Blue Bear, personaje de la marca coreana Morning Glory:
 Original


Imitación
La conejita holandesa Miffy:

 Original
Imitación. "Muffy" era la perrita de una amiga.

Las ilustraciones de Betsey Clark:

Original

 Imitación, con marca y nº de serie. Esta marca, Carama, tenía muchos diseños distintos; este es el más sospechosamente parecido a Betsey Clark, pero no el único (aunque los otros parecen más inspiraciones que copias). 

Y por supuesto no podía faltar Diddl:

Original
Imitación. La primera vez que vi este papel, la chica que lo tenía lo había rotulado "Pidl" (gracias a la demasiado larga pata de la D) y no conocía el original. Gracias Ali por la foto!!!

De los plagios de Sarah Kay se podrian escribir no post enteros, sino tesis doctorales y todo. Tanto furor eran las ilustraciones de la australiana en los 80s, que cualquier dibujo lo bastante similar tenía el éxito garantizado:



 Mención aparte merecen los papeles que, sin ser imitaciones tan obvias, tienen un estilo clavado al del personaje o diseño que quieren emular. Son las nenas "tipo" Sarah Kay, los niñitos semiangélicos "tipo" Little Twin Stars, las gatitas moñudas "tipo" Hello Kitty o las chicas aputonadas "tipo" Bratz. Tema para el próximo post.

*Miento! Sí tengo, una sola hasta donde recuerdo, esta, que es copia barata de una de Sanrio que me falta el sobre

FAIL: Pingüinos desarraigados

Tengo pendiente, porque me va a llevar tiempo dar con las mejores perlas de mi colección, un post sobre el Engrish en los papeles de carta. Pero en este caso quiero compartir (o hacer catarsis) de un fail, no gramático, sino biológico. O geográfico. O ambos, qué se yo.



¡¿Pingüinos en el polo norte?! ¿Esta gente no terminó la primaria o qué?


Aclaro que el papel es japonés, no pueden tener peores escuelas que nosotros.

¿Y vos? ¿Tenés algún Epic Fail en tu colección?

Nuri=1 Kane=0 , o El Milagro Navideño

Como si la publicación de este post hubiera desatado una cadena de eventos cósmicos, a fines de noviembre me contactó una compañera coleccionista, Priscila, avisándome que tenía disponible para la venta el papel que yo buscaba hace tanto tiempo. Le escribí de inmediato, por supuesto, y arreglamos la compra. El sobre salió tarde por temas de clearing y estuve a la espera (léase: con los ovarios por corbata) durante todo el mes que pasé en Argentina de si habría llegado bien, si no lo habrían devuelto, etc. Pero por suerte el lunes lo retiré sano y salvo de la terrorífica sucursal del Post que me tocó en suerte en esta ciudad (atendida por uno de los únicos dos empleados decentes que tienen).
El papel era como lo recordaba, me sonaba la jirafa pero no me acordaba de la ratita, los renglones ni, menos que menos, la existencia de un segundo papel del mismo bloc, lo cual fue toda una revelación.


Desde já minha gratitude não só com a Priscila, porém com todas as amigas colecionadoras que durante estes anos torceram e ficaram de olho com esse papel tão especial para mim: Faby, Joanne, e todas as que me têm perguntado por ele à espera de poder ouvir a resposta que agora sim posso dizer: SIM, ACHEI!!!

De cambiar papeles a coleccionar papeles

Tampoco me quedó ningún papel de mi segundo set de cartas, que creo fue un regalo de mi tío, aunque ese juego lo llegué a liquidar cambiándolo en el recreo, porque no me gustaba el diseño. Era un papel celeste con el dibujo naïf de un piloto en su avioncito tipo biplano. También me arrepiento, aunque menos.

Curiosamente, sí conservo el primer papel que tuve con diseño de flores. Me llamó la atención porque en esa época ('84~'86) todos los papeles eran con personajes, niñitos o animalitos, y por eso se lo cambié a quienquiera que fuera que me lo cambió. Lo loco es que en realidad no me gustaba mucho, y encima es sin sobre, y varias veces pensé en cambiarlo por otro, pero su "exoticidad" me fue impulsando a quedármelo.


Hoy no solamente me parece un papel muy fino, si bien tampoco es nada del otro mundo, sino que también representa el primer papel que incorporé a la colección por criterios más objetivos que el simple "es lindo y me gusta". Tal vez, incluso, el punto de inflexión en que dejé de ser una más siguiendo el hobby de  moda para convertirme en coleccionista.

¿Y vos? ¿Cuándo te diste cuenta de que la cosa iba en serio?

Rosebud

Mi fascinación por las cartas es anterior a la de los papeles. Y el primer papel de carta que tuve es anterior a mi colección. Esto fue en el 82 u 83, a principios del año escolar, y un día haciendo compras en Morón, en una librería que había en el subsuelo de la galería Brown, vi un set de papel de carta con dibujitos. Era la primera vez que veía un papel así, decorado. Las cartas que escribía o recíbía mi iaia iban siempre escritas en papel vía aérea (que me parecía súper top, tan finito él, y si tenía marca de agua ni hablar). Y mi mamá me lo compró.

El papel en cuestión era de color beige, y en la esquina inferior derecha tenía un hipopótamo y un elefante con accesorios de béisbol. El sobre era del mismo color que el papel, aunque no recuerdo con exactitud si repetía o no el mismo diseño o parte de él. Puede ser, aunque no recuerdo, que el papel tuviera otro dibujito pequeño en la esquina superior. Tampoco recuerdo la cantidad de papeles y sobres que traía el set, o de qué marca era, si es que traía.

Como en ese entonces no tenía idea de que en un par de años más me volvería coleccionista de papeles de carta, los papeles los fui usando. Seguramente escribí cartas ficticias, o los dibujé, o le escribí alguna notita a mamá/papá/maestra/tí@s... Pero no me quedé ninguno. Ni uno.

Lo único que me quedó de ese set fue un recorte de la tapa del bloc, que usé para montar la imagen que ilustra este post. Ni siquiera tengo otros papeles con  dibujos lo bastante parecidos como para arriesgar una marca. Hasta ahora no encontré a nadie que siquiera haya visto jamás este papel, pero no pierdo la esperanza de que algún día pueda recuperarlo. Rosebud.



ACTUALIZACIÓN: CONSEGUIDO!!!!